Si bien a los belgas les gusta mucho acampar, el país, desde el que se rige Europa, se queda un poco atrás en su oferta con respecto a muchos países vecinos europeos. Es cierto que la costa del mar del Norte, con una gran densidad de construcciones, ofrece campings, si bien el acceso al mar suele ser más sencillo desde sus vecinos holandeses. Es cierto que las ciudades de Bruselas, Gante, Brujas o Amberes son destinos culturales de primer orden, si bien no de camping. Sin embargo, se pueden realizar excursiones al pequeño país desde todos los campings. Especialmente recomendable es Ardenas, cuya belleza paisajística y sus especialidades regionales de jamón, quesos o cervezas trapistas, son destacables. Las cuevas y los castillos, los antiguos poblados y los pintorescos valles convierten asimismo a Ardenas en un destino para senderistas y ciclistas y, en invierno, para los esquiadores de fondo. El Camping Parc La Clusure, en Ardenas, destaca de forma especial, dado que es el único Leading-Camping del país. Sus instalaciones y un excelente restaurante lo convierten en el primer destino para los campistas en Bélgica.